El marketing cumple un rol fundamental en las organizaciones y, de hecho, toda empresa exitosa es dirigida por directivos con un sólido criterio en gestión y marketing.

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Las 4 lecciones de marketing que nos enseña el “Ice Bucket Challenge”

Las 4 lecciones de marketing que nos enseña el “Ice Bucket Challenge”

Casi todos hemos visto a gente famosa y no tan famosa echarse un cubo de agua con hielo y mandarlo por las redes sociales invitando a otras personas a hacerlo. El “Ice Bucket Challenge” es una acción de apoyo a la investigación sobre la esclerosis lateral amiotrófica o ALS, según sus siglas en inglés. El reto consistía en darse una ducha de agua con hielo, retar a 3 personas a que también lo hagan y donar 10 dólares a la asociación que se quiera que luche por la investigación de esta enfermedad.

El reto, iniciado por Pete Frates, se está viralizando a través de las redes sociales y la asociación The ALS Association ha recaudado más de un millón de dólares en tan sólo 12 días, muy lejos de los 22.000 dólares recaudados el año pasado en el mismo periodo.

Podemos extraer 4 puntos muy interesantes sobre el “Ice Bucket Challenge” que nos pueden dar una idea diferente sobre el marketing:

Los usuarios son los mejores amplificadores
La invitación, y casi obligación, de que 3 personas que elija asuman el reto del cubo de hielo hace que el mensaje se amplifique de manera natural y llegue a más gente.

El canal
Las redes sociales permiten la viralización de todo lo que puede tener un cierto interés o generan curiosidad en el usuario. Las redes sociales se pueden consultar casi en cualquier sitio, y compartir sus contenidos es sencillo y llega a muchísimas personas. Además, participar en el reto es fácil y las donaciones se pueden realizar desde prácticamente cualquier sitio con una conexión a internet.

Los embajadores de la causa asumen el reto
Las celebridades que han asumido el reto invitan a otras celebridades a que lo hagan, el mensaje se amplifica, ya que estas personas tienen muchos seguidores y todo el mundo ha visto su vídeo. Estos “embajadores con causa” se convierten en prescriptores y la gente también quieren participar.

Hazlo divertido
El acto de tirarse un cubo de agua en la cabeza no tiene mucho misterio, pero, si le echa imaginación, el vídeo puede quedar diferente a todos los demás y poder viralizarse mucho más. Además, puede retar indirectamente a las otras 3 personas a que también tengan que pensar en el reto de una manera diferente y divertida.

Fuente: Marketing Directo