El marketing cumple un rol fundamental en las organizaciones y, de hecho, toda empresa exitosa es dirigida por directivos con un sólido criterio en gestión y marketing.

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¿Cuál es el Marketing que vale la pena desarrollar?

¿Cuál es el Marketing que vale la pena desarrollar?

Vivimos una época en que “todo lo sólido se desvanece en el aire” como pronosticó Karl Marx en el Manifiesto (1848), la única certeza que podemos tener es que los cambios serán cada vez más rápidos y espectaculares, donde la innovación se sobrepone conllevando a la incertidumbre, modificando valores de conducta, normas de convivencia y abocándonos a nuevas problemáticas sociales y organizacionales.

En esta “modernidad liquida”, descrita por Zygmunt Bauman, en la cual todo es moldeable conforme las necesidades o resultados esperados, de sujetos objetos individualizados, consumista por esencia y capitaneada por narcisos del poder, donde parece que nada escandaliza y todo se relativiza. A pesar de los pesares, esta modernidad, también nos brinda la posibilidad de formular y crear un futuro mejor. Podemos percibir que en los últimos años la responsabilidad social organizacional gana protagonismo, surgen reflexiones criticas del uso de las nuevas tecnologías, de los sistemas educativos, económicos, de la gestión de las personas y de los recursos, no obstante la base del cambio para una sociedad mejor y sostenible está en establecer diálogos y debates de lo ético y de la moral, con la finalidad de buscar, consensos, equilibrios, cohesión y fundamentalmente dignidad en el convivir y el vivir tanto en las organizaciones como en el conjunto de la sociedad.

Podemos interpretar que la ética y la moral son como un conjunto de reglas, normas del comportamiento, impeditivos u obstáculos que nos limitan libertades y deseos, esto no es cierto, la moral es el esfuerzo intelectual que hacemos a cada momento en escoger el mejor camino para nuestra propia vida dentro de un marco de principios que libremente y con soberanía decidimos respetar. La moral es el pensamiento libre sobre nuestra existencia, está inmersa en una dimensión individual. Por el contrario la ética es el esfuerzo o búsqueda de la mejor forma de convivencia, dentro de una dimensión universal o colectiva. La ética surge de cuestionamientos filosóficos sobre la vida y su plenitud existencial, virtudes, realizaciones, principios, convicciones, valores, etc. Con el transcurrir del tiempo y la dinámica social, su sentido derivó a lo que actualmente podemos entender como la ética de relaciones, que viene a ser un compromiso, entendimiento, acuerdo o pacto asumido de convivencia entre dos o más personas que conviven en un determinado espacio y tiempo común.

La ética de relaciones en las organizaciones se especifica en confiar en su capital humano, en la inteligencia de sus trabajadores, no se trata solamente que respeten los principios o códigos éticos establecidos, es el tener la posibilidad de participar en las definiciones de lo cierto, bien, mal, valor, compromiso, conveniencias dentro de un entendimiento, asumiendo un pacto de convivencia. Los cambios jamás fueron tan rápidos, algunas soluciones, formas y procedimientos, que parecen adecuados, en poco tiempo pueden estar desfasados, incluso mal vistos, son tiempos de complejidad de valores, donde se hace difícil decidir el camino correcto. La opinión individual de todos, en su conjunto aporta relevancia, variables, matices, que ayudan a calibrar la extensión de lo correcto, hay que abrir vías de comunicación, saber escuchar, aprovechar el conocimiento del colectivo.

Video ilustrativo:

El desarrollo de las nuevas tecnologías acarrea cuestiones éticas o sea dificultades, controversias, inconvenientes y problemas de convivencia, ejemplos: La utilización de la web por los niños y adolescentes, el big data y la privacidad, el neuromarketing, manipulación del inconsciente, emociones y sus finalidades, por citar algunos, podríamos adentrarnos en temas relacionados con la globalización, la ecología, la biotécnica y en todas las materias o cuestiones del convivir. La ética es un saber práctico que busca soluciones para nuestro tiempo actual.

El marketing no está fuera del contexto descrito y debe implicarse, no se trata solamente de vender y tener beneficios, la perspectiva es vender hoy y siempre, el principio más básico de las organizaciones es la supervivencia, la sostenibilidad, perpetuidad del negocio, para que esto ocurra las empresas necesitaran maximizar todos sus recursos y capitales, con el objetivo de hacer frente a sus compromisos, no solamente financieros, contables, mercadológicos, accionarios y otros, también tiene un compromiso con el conjunto de la sociedad, una responsabilidad ética y moral de colaborar al desarrollo de un mundo sostenible y mejor.

¿Cuál es el marketing que vale la pena desarrollar?

Fuente: Puro Marketing